La luz del equinoccio de otoño entra en el almogarén del Bentayga
El pasado 23 de septiembre, día del equinoccio de otoño, subimos al almogarén del Roque Bentayga, en Tejeda, para ver algo que solo ocurre dos veces al año: la luz del Sol entrando por una muesca de la roca y cayendo sobre la cazoleta central del santuario aborigen.
Lo hicimos colaborando con el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria en la actividad «La luz del otoño sobre el Bentayga», dentro de su programa gratuito Yacimientos Estrella, que organiza visitas guiadas a yacimientos arqueológicos en los equinoccios y los solsticios. José Carlos Gil se encargó de la explicación astronómica al grupo: por qué el Sol aparece justo ahí, por qué precisamente en estas fechas y qué nos dice eso de quienes tallaron el almogarén.

Cazoleta, muesca y Sol, en línea
El almogarén es un espacio de planta cuadrangular excavado en la cara este del Roque, con cazoletas y canalillos que parecen confluir en una gran cazoleta central de unos 72 cm de diámetro, conocida como la «quesera». Frente a ella, hacia el este, se levanta un pequeño promontorio de roca con una escotadura en forma de V.
Si te sitúas en la cazoleta y miras hacia ese promontorio, en los equinoccios ves salir el Sol justo por la muesca. La luz entra en cuña, baja por el suelo tallado y alcanza la cazoleta, todavía rodeada de sombra. Minutos después el Sol ya está más alto, la sombra se retira y todo el almogarén queda bañado de luz: el efecto ha terminado.
¿Y por qué no ocurre al amanecer? Porque desde la cazoleta el horizonte que cuenta no es el del mar, sino la propia roca. El Sol tiene que subir unos 21° sobre el horizonte para asomar por la muesca, así que el momento llega bien entrada la mañana. Este año lo vimos hacia las 9:30, con calima, que dispersaba la luz y restaba nitidez a la cuña.

Un calendario de piedra
Vista desde la cazoleta, la muesca mide más o menos lo mismo que el disco solar, alrededor de medio grado. En torno al equinoccio, el Sol cambia de declinación unos 0,4° cada día, de modo que el marcador permite fijar la fecha con un margen muy estrecho. Por eso el efecto se ve bien entre el 22 y el 24 de septiembre, y por eso el Cabildo programó visitas esos tres días.
El marcador lo describió Oswaldo González Sánchez en 1993, y después lo estudiaron Juan Antonio Belmonte y Michael Hoskin, entre otros.
Un paisaje Patrimonio Mundial
El Roque Bentayga forma parte del Paisaje Cultural de Risco Caído y las Montañas Sagradas de Gran Canaria, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2019. Además del almogarén, el yacimiento conserva una muralla de piedra seca, silos, cuevas de habitación, cuevas pintadas y estaciones de grabados, y fue escenario de la resistencia canaria frente a las tropas de Pedro de Vera durante la conquista.
Hasta el próximo equinoccio
Agradecemos al Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria la invitación a colaborar y el cuidado con el que mantiene vivo este patrimonio. Si tienes ocasión de acudir en otra edición de Yacimientos Estrella, no te la pierdas.
